todavía
Aun no me he marchado
Porque no tengo donde volver.
Antes que se me olvide
Alejados por el tiempo
Una Isla llena de cuentos que parecen historia, una patria y su bandera, unos votos que se botan, unos sueños, metros de carreteras que te llevan al mismo sitio, una bahía nombrada como pájaro, las remesas de lo que vuelan, arena en fundita, un par de tetas, y unos dientes blancos que muerden la sonrisa de “No problem”, se vende un cocotero escoltado por un sankipanky (si no llevas prisa “te tejemos los cabellos”), se vende latifundios con promesas de hidrocarburo y bachilleres analfabetos y licenciados con licencia para taxi, bancos quiebran bolsillos de telas, unos pesos que valen penas, héroes serios y otros cuantos mas brillantes y charlatanes, con fundaciones, secretarias, secretarías, se vende ladrones vestidos de policías, se venden sueños, si los compras, jamás podrás dormir.
Apenas me levanto, y empiezan a aparecer formas como de acuarelas sobre paredes y techos, y entonces mi vaga memoria suele especular sobre la posibilidad de que algunas de esas figuras sin nombre, se llame igual a ti o que tengan algo de tus ojos, alguna línea parecidas a las de tu sombra. He pensado incluso en un boicot mental, como el que una vez confundiste con mis intensas ganas de amarte. Pero no, creo que es algo aun más fuerte, es una fijación indeleble de algún momento en que me provocaste una excesiva excitación, no apta para novatos caminantes en los callejones del corazón, (lo pienso, pues siempre trato de justificar lo absurdo) pero hoy se me antojan las ganas de extrañarte y desearte una receta letal para ir a la cama y lo peor aun, un deseo enfermizo de que lo sepas.
Cuando me conocí, ya era grande,
Cuando como, cierro mis ojos
Me sedujo la noche y encontré en ella tu boca,